| 10/16/03 El 27 de septiembre, a eso de las ocho y cuarto de la mañana, los hermanos Núñez emprendieron un viaje enormemenete atractivo. El Autorute pretendÃa conseguir que llegásemos sin altercados a un paÃs holandés, a un paÃs belga y a un paÃs francés... (de los muchos que hay, según Miguel, si coges la M-500000 o circunvalación de Europa). El Safrane GRIS VERDOSO, repito, GRIS VERDOSO, se convirtió en nuestro medio de transporte, maleta, comedor e incluso casa. Nuno, al frente del vehÃculo, vigilaba constantemente la posible presencia de problemas en la carretera. (Nuno es portugués). posted by lnunezar at 14:06 | link | Esa noche, y tras más de mil doscientos kilómetros, llegamos a lo que posteriormente se convertirÃa en nuestro enemigo público número uno (el número dos serÃan los McDonalds): "El Campanile". Al principio parecÃa que estaba bien, con su diseño de "apartamentos" al más puro estilo americano. La primera noche fue perfecto; después de tantos kilómetros llegas a perder la capacidad para valorar (doy fe). Aunque, bueno, casi cinco mil de las antiguas pesetas por seis cañas y una coca-cola ya nos hicieron sospechar. posted by lnunezar at 14:49 | link | 10/30/03 La mañana del 28, muy temprano, era frÃa y cortante. Abandonamos el famoso Campanille con el fin de emprender nuestro viaje a Amsterdam. Nos quedaban bastantes horas por delante, pero nada imposible para Nuno y los demás tripulantes del Safrane. Tuvimos serios problemas para dar con el Hollyday Inn en Amsterdam; era un hotel fantasma del que nadie sabÃa nada. De todas formas, y tras despotricar (yo) nuevamente contra el Autorute, conseguimos llegar. Lo primero que nos dijeron es que con sólo tocar algo del minibar, ya se cargarÃa en nuestra cuenta. Todo un detalle el avisarnos, todo hay que decirlo! Tuvimos suerte, mucha suerte! Casualmente, el hotel estaba repleto; pero como tenÃamos reserva nos dieron una habitación en la planta de ejecutivos. ¡Qué nivel! La habitación estaba bastante bien, pero el fuerte dolor de cabeza que tenÃa no me permitÃa disfrutarla al completo. posted by lnunezar at 14:10 | link | Esa noche decidimos salir a cenar, es decir, permitirnos el lujo de prescidir del fiambre y el pan de molde en pro de un buen plato de pasta! Fuimos a un restaurante, medio turco-medio italiano, en el que nos atendieron amablemente. Inciso: Pedimos un poco de pan, por aquello de ayudarnos con los espaguettis, y nos trajeron una masa de pizza cocinada. Y sÃ, nos la cobraron como si de una pizza entera se tratase! Después de llenar nuestros estómagos salimos a tomar algo. La verdad es que no nos quedamos hasta muy tarde, pero nos permitimos el lujo de gastar un poco más de la cuenta; aunque sólo fuese por aquello de que no se está todos los dÃas en Amsterdam! posted by lnunezar at 14:13 | link | 11/06/03 Todo el mundo sabe que en los paÃses bajos está muy de moda ir a todas partes en bicicleta. No es raro encontrarte con chicas arregladÃsimas para salir por la noche, y en su bicicleta. Por ello, la gente las decora porque son su vehÃculo personal y porque, probablemente, pasen más horas al dÃa en ellas que en su propia casa. posted by lnunezar at 14:34 | link | |